14 tips que te ayudarán a rebajar esos molestos kilos de más

Te has preguntado ¿porque tu dieta no es efectiva? Y es que no toda dieta es para cualquier persona hay ciertas cosas que debes tener en cuenta al momento de elegir la mejor dieta acorde con tu estilo de vida, profesión y horario.

Aquí te dejo algunos tips que debes incluir en la dieta que vayas a seleccionar esto asegurará el cumplimiento y efectividad  de la misma

1-Entiende por qué quieres o necesitas comenzar una dieta o cambiar tu estilo de vida. Haz una lista de todas las cosas que quieres cambiar y por qué quieres cambiarlas.

2-Investiga las numerosas opciones de dieta y decide de manera realista qué método funcionará contigo y tu estilo de vida. El que una dieta funcione para un amigo no significa que sea el régimen correcto para ti.

3-Ten en cuenta tu horario. Averigua qué régimen alimentario y de ejercicios sería lógico y fácil de seguir. Correr todos los días puede ser genial, pero si estás demasiado ocupado(a) como para llevar el ritmo, quizás deberías considerar correr algunos días y hacer otras actividades que puedas acomodar en tu horario.

4-Haz que sea simple. Tendrás más éxito con un régimen de dieta y ejercicios que se te haga más fácil de seguir que con uno para el que no tienes tiempo y que no entiendes del todo.

5-Programa tiempo para hablar con un médico, entrenador o nutricionista. Si hablas con ellos, tendrás una mejor oportunidad para empezar bien tu dieta.
Estas reuniones te ayudarán a encontrar la motivación que necesitas y serás capaz de hacer decisiones más inteligentes.
Toma decisiones informadas sobre la dirección de tu régimen, en lugar de ir decidiendo en el camino.
Sé honesto(a) con cualquiera con quien hables. Si odias trotar, no puedes cocinar o tienes otros problemas es mejor que ellos lo sepan para que puedan recomendarte otras opciones.
Planifica tu dieta en base a las opciones que funcionan mejor contigo.Si te dan un régimen genérico que podría funcionar pero no va contigo, díselos. Recuerda que estás pagando para que “te” ayuden y no para darte el típico régimen de dieta.
Tu seguro o lugar de trabajo podría cubrirte el costo de las visitas a profesionales de la salud y de acondicionamiento físico. Muchos hospitales y clínicas ofrecen consultas gratuitas con nutricionistas u otros especialistas de la salud durante campañas de acondicionamiento físico y de salud.

6-Asegúrate de estar hablando con un verdadero entrenador o nutricionista.
Pregunta por sus credenciales. Ten en cuenta el salario mínimo basado en las ventas que reciben los entrenadores que trabajan en gimnasios. Si su objetivo es venderte una membrecía, entonces se trata de un vendedor y no de un entrenador “verdadero”.

7-Compra un calendario que dedicarle a tu régimen de dieta y ejercicios.
Mantén un diario de tus hábitos alimentarios. Te sentirás motivado(a) por el cambio una vez que hayas empezado.
Úsalo para anotar las citas con los entrenadores, nutricionistas, y otros profesionales en ejercicios y dieta.
Existen softwares disponibles que puedes descargar a tu agenda electrónica y a tu computador de escritorio para mantener un registro de tu progreso..

8-Siéntate con tu agenda, y decide la fecha perfecta para empezar tu dieta y tu régimen de ejercicios nuevos.
Date tiempo para deshacerte de la comida chatarra de tu refrigerador, congelador o despensa.
Planifica con anticipación para tener éxito desde el primer día.

9-Planifica un viaje para hacer las compras días antes de empezar con tu dieta con el fin de comprar la comida, suplementos proteínicos, vitaminas y agua de los que necesitarás abastecerte.
Lleva una buena lista a la tienda para que puedas ver tu régimen de comidas y, así, comprar los ingredientes necesarios.

10-Abastece tu cocina con las herramientas que necesitarás.
Compra tazones y contenedores para que tu comida saludable y fresca se mantenga fresca por más tiempo. Ya deberías haber limpiado tu refrigerador o despensa, así que tendrás más espacio para almacenar la comida. Asegúrate de tener las ollas, sartenes, cestas de vapor, etc. necesarios para preparar tus comidas saludables. Si no tienes una parrilla al exterior, una plancha es también una opción genial.
Compra aceite de oliva o busca aerosoles bajos en grasa.
Agrega hierbas frescas y restringe la sal. Compra bolsas con cremallera (Ziploc) para guardar los tentempiés y sobras, o para empaquetar un almuerzo saludable.
Asegúrate de tener tazas de medir y una balanza de dieta en lo posible, de modo que puedas tener una idea de tus porciones. Practica medir el tamaño de las raciones y porciones antes de empezar tu dieta, de manera que no se te haga todo más lento con el proceso de preparación nuevo.

Con un poco de práctica, serás capaz de juzgar las porciones con la vista, pero medir es genial para obtener un resultado más preciso. Por supuesto, necesitarás tazas de medir para preparar esas recetas nuevas y saludables.

11-¡Encuentra tu motivación! La gente hace dieta y ejercicios por razones distintas. Decide cuáles son tus razones y actúa.
Si tienes intención de perder peso y kilos, puedes subirte a la balanza. Ponte esa ropa “apretada” que tienes en el armario. Ten en mente lo que quieres cambiar y cómo puedes lograrlo. Si tienes intención de tener más energía, tener un corazón más saludable, etc., deberías hacer un buen inventario de tus hábitos actuales y de lo que no está funcionando.

12-¡Recompensa el éxito! Piensa en formas para recompensarte cuando cumples con pequeños objetivos.Evita comprar ropa hasta que llegues a tu peso ideal. Si tu colesterol baja o puedes correr 20 minutos más, puedes recompensarte con una bicicleta o zapatos nuevos para correr.

13-Piensa en tu sistema de recompensa antes comenzar la dieta. Escribe tus objetivos en el calendario y mantente motivado(a) a cumplirlos. Al prepararte mentalmente y programar tu régimen, tendrás más oportunidad de empezar bien.
Si puedes pasar toda una semana sin hacer trampa, puedes recompensarte con un tratamiento facial, un masaje u otra mejora para tu salud. Evita poner como excusa que tuviste una semana exitosa para hacer trampa.

14-Planifica tu “Comida de trampa” con anticipación. Cuando te dejas llevar por un capricho a hacer trampa en una comida en específico, lo más probable es que continuarás haciendo trampa esa semana. Conoce qué comida durante la semana será tu comida de trampa. ¿El almuerzo del sábado? ¿La cena familiar de los jueves? Decide un día que será consistente la mayoría de las semanas. En caso de un evento especial, boda, comida festiva, ajusta tu comida de trampa para esa semana y vuelve a la normalidad la próxima.
De vez en cuando, la comida de trampa es una forma de mantener los antojos y tu moral bajo control.Una comida de trampa y no un día de trampa te permitirá una comida por semana para volverte loco(a) y comer la comida que se te antoje. Cuando tengas un antojo, solo añade ese alimento a tu lista de deseos de comida trampa. Esto hace que sea más sencillo luchar con el antojo que sientes por alimentos específicos. Si comes mal todo un día, podrías arruinar tu progreso y retroceder semanas. Limítala a una comida por semana.Quizás puedas planificar tu comida de trampa para tu día libre, un almuerzo de fin de semana o si te reúnes cada semana con tus amigos. Deja que ésa sea tu comida de trampa.
Hacer “trampa” un día puede arruinar tu progreso.
Sé lo más consistente posible. Planifícalas para una comida específica en un día específico. Cuando no tienes un calendario, es fácil planificar demasiadas o con demasiada frecuencia.

15-Intenta con algunos gimnasios en tu área si no tienes una membresía.Ten en cuenta si tendrás que trasladarte desde el trabajo o desde casa y busca un gimnasio al que te sea sencillo ir.Busca gimnasios que encajen más o menos con la hora a la que vas a asistir. Si está demasiado lleno de gente, es más un lugar para encontrar pareja, tiene un personal deficiente y es difícil llegar cuando hay tráfico, es posible que quieras considerar otra ubicación.
Llama y saca una cita con alguien en cada una de tus opciones de gimnasio. Considera lo que es importante para ti. Analiza tus gustos y disgustos.
La mayoría de los gimnasios ofrece una visita gratuita y una sesión con un “entrenador de la casa”. Aprovecha la oferta gratuita, pero recuerda que estos “instructores” son, por lo general, vendedores con una formación limitada en el ejercicio.

Aplicando estos sencillos tips a tu vida cotidiana tendrás el éxito en tu dieta.

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